Un cachorro extraordinario es un cachorro amistoso con su veterinario

Es muy común que el cachorro sólo vaya a la Clínica u Hospital Veterinario para darse las vacunas, desparasitarse o si, lamentablemente, está cursando una enfermedad. Pero este ES UN GRAN ERROR. .

Pensémoslo así: Imaginemos que sólo vamos a un determinado lugar (sin saber por qué) para que nos hagan maniobras incómodas o hasta dolorosas: ¿nos gustará ir a ese lugar? Seguro que no. Ahora agreguemos que no lo hacemos por nuestra voluntad, sino que nos obligan. Otra vez: ¿nos gustará ir a ese lugar? ¡Más que seguro que no! Sería un lugar que uno trataría de evitar o hasta lucharía agresivamente para irse.

Bueno, justamente eso es lo que tenemos que evitar con nuestros cachorros. La veterinaria debe ser un lugar que no vaya sólo para las vacunas, desparasitaciones o cuando se sienta mal. Debe ser un lugar en donde el cachorro se sienta cómodo, relajado, hasta un lugar donde pueda jugar. Tanto los profesionales, como los asistentes y resto de empleados manejarán con mucha paciencia y dedicación al cachorro porque saben que una mala experiencia en la veterinaria a esa temprana edad puede ser traumática para el mismo y afectar su bienestar. Esto puede desencadenar conductas de miedo y agresión en el cachorro que evolucionen de tal manera que sea casi imposible poder revisarlo, manipularlo o tratarlo en su vida adulta.

Por eso recomendamos que visite su Clínica u Hospital de cabecera frecuentemente (1 vez por semana) en horarios tranquilos, idealmente por la mañana, luego de la limpieza y desinfección del lugar y previo a la llegada de otros pacientes que puedan estar cursando enfermedades. Puede ponerse de acuerdo con los profesionales a cargo de la Clínica para preguntar cuándo es el mejor momento para acercarse, y así evitar el contacto con perros con problemas de salud que podrían ser un riesgo para su cachorro.

Una vez en la Clínica, puede jugar con su cachorro en la sala de espera y puede alentarlo para que interactúe con los empleados y profesionales. Si estos últimos lo consideran oportuno podría ingresar al consultorio, comenzar a acostumbrarlo y entrenarlo con premios para que colabore durante las maniobras veterinarias más frecuentes.

Durante estas visitas los profesionales a cargo de la Clínica u Hospital podrían proponerte realizar una evaluación temprana de su comportamiento, con el fin detectar y prevenir algunas condiciones y conductas que podrían poner en riesgo la salud emocional de tu cachorro y afectar la convivencia.

Vet. Nicolás José Carmona

MN 9380 MP 13246. Etólogo Clínico*. Especialista en Docencia Universitaria. Especialista en Bienestar Animal. Educador canino. njcvet@gmail.com

(*) La Etología es la rama de la biología que se dedica al estudio del comportamiento de los animales. Se conoce como Etología Clínica Veternaria a la disciplina que estudia los problemas de conducta de los animales de compañía, y que tiene como objetivo el diagnóstico, prevención y tratamiento de los mismos