Aprendiendo a vivir juntos / La convivencia con el cachorro

Compartir la vida con un cachorro, criarlo, educarlo y hacerse responsable del mismo durante toda su vida, es una de las experiencias más enriquecedoras y hermosas que podemos sentir. Por eso, es muy importante informarse, leer, preguntar y consultar con el veterinario de cabecera sobre todos los aspectos de la vida del cachorro. Con respecto a su comportamiento, el veterinario etólogo clínico junto con el educador puede brindarnos muchas herramientas para que vivamos una extraordinaria convivencia y el vínculo con nuestro animal de compañía sea único.

Este es un aprendizaje mutuo (porque el cachorro está aprendiendo a vivir con personas y las personas están aprendiendo a vivir con el cachorro), por lo tanto, así como nosotros podemos equivocarnos, él también puede equivocarse. Como dijimos en otros apartados: PACIENCIA, DEDICACION Y CONSTANCIA.

Estos son algunos consejos y tips básicos que te ayudarán en este camino:

  • Cuando uno llega al hogar, no debe prestarle atención al cachorro hasta que el mismo esté tranquilo. En ese momento puede ser saludado de forma no efusiva.
  • Las interacciones comienzan y terminan por nuestra iniciativa.
  • No acceder a las demandas de atención del cachorro.
  • No darle de comer de la mesa.
  • No dejar que salte encima de las personas. Debe sentarse y esperar la orden de saludo.
  • Si al llegar encontramos algo roto, no retarlo ni enojarse con él. Sólo incrementaremos su inseguridad y debilitaremos vínculo. Hay que analizar, en cada caso en particular, la motivación de por qué rompe.
  • No dejar al alcance del cachorro objetos y sustancias que sean peligrosas, así como tampoco que tengan un valor ya sea personal o económico alto.
  • Tener barreras físicas que impidan el acceso del cachorro a lugares peligrosos los cuales no pueda explorar (lavaderos, balcones sin protección, terrazas, piletas, etc.).
  • Recordar sus necesidades y ocuparse del cachorro. Pasar tiempo con él.
  • No dejar tiempos prolongados (más de 4 a 6 horas) solo al cachorro. Es un animal social y necesita estar acompañado.
  • Acostumbrarlo, de a poco, a estar en un ambiente periférico al nuestro, con la puerta cerrada.
  • Comenzar de forma gradual, creciente y constante a dejarlo solo en un ambiente enriquecido pero separado de las personas. Si no llora, podemos permitirle volver a ingresar a nuestro ambiente sin prestarle atención al cachorro.
  • Luego se realiza la misma pauta, pero retirándose del domicilio. Tiempos crecientes. Diferentes horarios.
  • Cuando duerme, hay que dejarlo descansar sin molestarlo. Hay que hablar con los niños de la familia sobre esta pauta.
  • NO dejarlo subir a sillones y camas sin autorización.
  • Enseñarle cuáles son los límites de su territorio. Evitar que esté suelto por la vereda o el vecindario y sin control de sus responsables humanos.

Vet. Nicolás José Carmona

MN 9380 MP 13246. Etólogo Clínico*. Especialista en Docencia Universitaria. Especialista en Bienestar Animal. Educador canino. njcvet@gmail.com

(*) La Etología es la rama de la biología que se dedica al estudio del comportamiento de los animales. Se conoce como Etología Clínica Veternaria a la disciplina que estudia los problemas de conducta de los animales de compañía, y que tiene como objetivo el diagnóstico, prevención y tratamiento de los mismos