Aprender a alimentarse / Alimentación del cachorro:

Desde el primer día en el hogar, el cachorro debe tener su zona de alimentación. Idealmente, esta debe estar alejada de puertas y pasillos, en un ambiente periférico a la zona de alimentación de la familia humana.

Se le debe dar de comer luego que comieron las personas. Cuatro a tres porciones por día cumplimentando la ración diaria. (Este último punto debe ser conversado en cada caso particular con su médico veterinario de cabecera).

NO darle de comer de la mesa. No darle de comer cuando el cachorro demanda alimento.

Desde el primer día - y periódicamente - se le debe enseñar al cachorro que todos los miembros de la familia pueden introducir su mano en su plato de alimento, y el cachorro debe aceptarlo. En caso de que exhiba conductas agresivas como mostrar los dientes, gruñir o morder a esta temprana edad, debe consultar con su médico veterinario de cabecera, quien evaluará la posible derivación a un veterinario especialista en comportamiento animal, el Etólogo Clínico.

Es recomendable que reciba recompensas por conductas que queramos enseñarle como sentarse, echarse, etc.

Elección del alimento indicado para su cachorro

Dónde comprar: Las tiendas especializadas para mascotas y los veterinarios te podrán asesorar con respecto al alimento indicado según la edad y el tamaño de la raza del cachorro.

Buscar calidad: Leer la lista de ingredientes para comprobar el verdadero contenido del alimento:

  • Las proteínas animales, como pollo o carne vacuna, deben ser los primeros ingredientes de la lista.
  • El alimento debe tener un equilibrio entre granos enteros y fibra en forma de pulpa de remolacha.
  • Presencia de colorantes, sabores o conservantes artificiales.
  • Al igual que las fórmulas para bebés, las dietas para cachorros de buena calidad brindan una nutrición completa y equilibrada, con un aporte de vitaminas y minerales esenciales adaptado a su ritmo de crecimiento.

Buscar la mejor relación precio-calidad: Los alimentos secos de alta calidad contienen instrucciones detalladas acerca de cómo alimentar al cachorro de acuerdo con el tamaño de la raza. Con esta información sabremos la cantidad de raciones por kilogramo y por envase. Un envase de 15kg de alimento seco puede parecer caro, pero debemos tener en cuenta que va a alcanzar para alimentar a tu cachorro durante dos meses.

Continuar siempre con el mismo alimento: Un alimento completo y balanceado es justamente eso, por ello, lo único que se debe agregar es agua. Si a nuestro cachorro le duele la panza, es muy poco probable que se deba al alimento: no debemos cambiar ni agregar nada a menos que nuestro veterinario de cabecera así nos lo indique. Consultar también antes de hacer cambios entre fórmulas.

¿Qué es el refuerzo positivo?

Cuando al cachorro le damos algo que le gusta (comida, afecto, algún juguete, o hasta un permiso para estar en algún lugar) logramos que la probabilidad de la conducta inmediatamente anterior a la entrega de dicho estimulo aumente. Dicho de otra manera: si el cachorro realiza una determinada conducta, le damos "algo" que le gusta y el cachorro repetirá la misma conducta para obtener eso que tanto le gusta: ese "algo" será un refuerzo positivo.

Vamos a explicarlo con un ejemplo: Si le mostramos que tenemos comida en una mano y la ponemos por arriba de su cabeza, muy probablemente el cachorro comenzará a saltar y ladrar para obtenerla. Luego de algunos intentos se cansará y se sentará. En ese momento, le daremos la comida. De esta manera habremos REFORZADO la idea que si está sentado obtendrá el alimento. ¡Hasta ahí sin decir una palabra! Luego de un par de repeticiones podremos comenzar a dar el comando SENTATE o SIT con la mano puesta siempre en el mismo lugar. El cachorro comenzará a relacionar la mano y la palabra con el comportamiento que tiene que realizar para obtener la comida. Luego de un sencillo proceso, el cachorro puede entender que esa palabra significa que si él se sienta obtendrá la comida. De esta manera, hemos hecho realizado un aprendizaje llamado condicionamiento operante con un REFUERZO POSITIVO.

El refuerzo positivo cumple, además, otras funciones muy importantes: permite activar emociones positivas en el cachorro, por lo que aprende mucho mejor, y también ayuda con técnicas específicas a gestionar y disminuir la frustración frente a determinadas situaciones. Por todas estas razones utilizar REFUERZOS POSITIVOS durante su educación incrementa el BIENESTAR de nuestro cachorro.

Vet. Nicolás José Carmona

MN 9380 MP 13246. Etólogo Clínico*. Especialista en Docencia Universitaria. Especialista en Bienestar Animal. Educador canino. njcvet@gmail.com

(*) La Etología es la rama de la biología que se dedica al estudio del comportamiento de los animales. Se conoce como Etología Clínica Veternaria a la disciplina que estudia los problemas de conducta de los animales de compañía, y que tiene como objetivo el diagnóstico, prevención y tratamiento de los mismos